Lo que no debes hacer cuando el éxito llega repentinamente

Lo que no debes hacer cuando el éxito llega repentinamente
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El éxito repentino llega de muchas formas, especialmente en el comercio.

Tu tienda podría experimentar su primera venta masiva o tal vez configuraste alguna buena estrategia. Con frecuencia, esto significa recibir una importante ronda financiera para encontrarte justo en el centro de un acontecimiento.

Cualquiera que sea la forma en la que obtuviste el éxito repentino, los elogios llegan, las ventas están despegando y la experiencia es absolutamente intoxicante.

Por supuesto, a pesar de lo que puede parecer el mundo exterior, tú y tu equipo conocen la verdad: nada se compara a esa sensación. Trabajaste, invertiste, te has dado golpes. Pero finalmente, después de toda esa sangre, sudor y lágrimas… ha sucedido.

Has llegado.

Así que, ¿qué podría salir mal ahora?

Resulta que muchas cosas.

Solo basta preguntar a Daymond John, autor del reciente betseller de New York Times, The Power of Broke, quien dijo a la revista Foundr Magazine:

“El éxito puede arruinar un negocio si dejas que tu éxito afecte a tu forma de pensar”.

“He visto cómo el enfoque de los negocios puede cambiar rápidamente al alcanzar ciertos niveles de éxito. Se hace muy fácil caer en la complacencia y perder esa ventaja que los hizo crecer”.

Cómo ser exitoso

En otras palabras, el éxito repentino puede volverse intoxicante, dejar que te sobrepase puede significar un desastre.

Por esa razón he creado esta lista de lo que no debes hacer cuando te encuentras de forma repentina con el éxito, tomada de algunos de los nombres más exitosos en los negocio.

Decir “sí” a todo

El primer y más evidente efecto del éxito repentino es la oportunidad. No solo un poco, mucho.

Naturalmente, se siente increíble ver invitaciones, ofertas de asociaciones y otras ofertas.

La tentación, especialmente si tu éxito fue ganado con fuerza, es tratar la inundación de nuevas oportunidades como una especie de "última llamada" a una mezcla heterogénea todo lo que puedas tomar. En lugar de seleccionar y elegir tus “sí” con la tentación lúcida, terminas llenado el plato profesional con cada bocado que quepa en él.

Gran error. Como multimillonario inversor Warren Buffett dice:

La diferencia entre personas exitosas y las muy exitosas es que las muy exitosas dicen no a casi todo.

¿Por qué?

Porque “no” es la única palabra que permite desestimar lo bueno para hacer espacio a algo mejor.

Peter Bregman de Harvard Business Review marcó este principio de la siguiente forma:

“Recuerda que cuando estás decidiendo no a una solicitud, al mismo tiempo estás diciendo que sí a algo que valoras más. Ambos son oportunidades. Solo estás eligiendo uno sobre otro”.

Sin embargo, aprender a decir "no" es un reto, al menos por dos razones:

Primera, así tan sencilla como suena, la mayoría de nosotros sabemos que decir “no” es incómodo. Segundo, tenemos miedo a perder.

Mientras que aprender a cómo decirlo con tacto y confianza no es fácil, superar el miedo a perder es más complicado. La idea de que decir “no” cierra la puerta a una oportunidad, impulsa a la acción aún más perjudicial de decir “sí” a cualquier cosa.

Para una persona, esto es obvio. ProOpinion tiene un consejo para el dominio del balance entre vida y trabajo:

Toma decisiones deliberadas acerca de dónde invertir tu tiempo”.

“Decir "sí" a todo lo que podría dirigir algunas oportunidades inesperadas, pero también te deja sin tiempo. Si actualmente aceptas todas las invitaciones y asumes todas las responsabilidades que se presentan, debes sentarte y volver a evaluar lo que es realmente importante”.

Profesionalmente, es aún más crucial. Es por eso que las palabras de Steve Jobs sobre el poder de decir “no” deben ser grabadas:

“[El éxito y la innovación de Apple] vino de decir no a 1000 cosas para asegurarnos de no tomar el camino equivocado o tratar de hacer demasiado”.

Siempre estamos pensando en nuevos mercado e los que podríamos entrar, pero diciendo “no” puedes centrarte en las cosas que son realmente importantes.

Tomar todo el crédito

De acuerdo con Jeff Haden de Inc, los empleados excepcionales saben que "no se logra nada importante estando solo, aunque a algunas personas les guste actuar como si así fuera”:

“Esto es especialmente cierto para los líderes qué celebran los logros de los demás con la certeza de que su éxito habla bien de él o ella, también”.

“Decir «hice todo el trabajo» o «todo fue mi idea» es como decir «el mundo gira alrededor de mí y necesito que todos lo sepan»”.

Ese implacable enfoque hacia ti, es precisamente cómo los medios de comunicación presentan al éxito repentino. Todos aman a un héroe. Y las piezas del perfil (los artículos y los casos de estudio), que con frecuencia se enfocan en un individuo en particular y dando poca atención a todos los que contribuyen.

Puede que no seas capaz de controlar la forma en la que otras personas escriban o hablan de ti. Pero si puedes controlar la forma de responder. Nada perturba a las personas de tu equipo u organización más rápido que desacreditar sus contribuciones. No eres 100% responsable de tus logros y todo el mundo lo sabe.

Humildad, como práctica constante, es la forma de asegurar que no vayas camino a la soledad.

Al escribir sobre “Misguided Mix-Up of Celebrity and Leadership”, Jim Collins llama la atención sobre la “mezcla paradójica de humildad y voluntad profesional” que caracteriza a los líderes verdaderamente excepcionales.

Igualar la humildad con algo carente de carisma o debilidad y llano es común en el mundo de los negocios. Son disparates.

Después de revisar un estudio la escuela de negocios de la universidad de Washington encontró que “gente humilde tienden a hacer líderes más eficaces” y “son más propensos a ser de alto rendimiento, tanto en entornos individuales como en equipo”,  Entrepreneur.com explica:

“Una investigación científica sobre el poder y la eficacia de la humildad en el lugar de trabajo ha demostrado que ofrece una «ventaja competitiva» significativa a los líderes”.

¿Puedes adivinar el artículo que probó este punto?

Cuando celebran: ¿son fanfarrones y toman todo el crédito, o son conscientes de toda la gama de elementos y los individuos que han causado el éxito?

Para dar crédito a quien lo merece, tienes que ser proactivo. Desarrollar de la disciplina de elogiar a los demás (especialmente al expresar nuestro ego), solo surge si es intencionalmente.

Cultiva la humildad celebrando el rol que otros han jugado en tu éxito. Haz una lista de las personas a las que hay que reconocer y luego sé específico sobre sus aportaciones y victorias. Recuerda, ya sea personal o profesional, ama agradece y la verdad cobra vida en los detalles.

Obsesionarse con el control

El miedo al fracaso es el subproducto más engañoso e icónico de éxito. Antes de caer en eso, estábamos libres de las cadenas, las expectativas y todo el peso que el éxito trae consigo. Tuvimos lo que Steve Jobs llamó “la ligereza de ser un principiante”.

Después, los ataques de éxito y las apuestas son más altas. Ahora hay algo que perder. En vez de levantar, el éxito se convierte en un ancla.

Para superar el miedo al fracaso, te conviertes en un modelo de control.

Presionamos nuestros proyectos entre nosotros todo el proceso y no permitimos que otras personas sean parte de lo que viene. Lo que es peor, dejamos de escuchar.

¿El control es algo malo?

No necesariamente. Como Raj Raghunathan Ph. D nota, no todos los tipos de control son iguales. Sin embargo, tratar de ejercer control sobre las personas y las situaciones, no es saludable. Es causa de la discordia en las relaciones y crea resentimiento.

Convertirse en un monstruo de control también fomenta la ineficiencia en tu organización. No sólo tus socios y empleados se sentirán frustrados, sino que también van a empezar a temer al fracaso. Iran Kalb en su artículo micromanagers can “destroy a company” para Busines Insider explica:

“[Cuando] los empleados están constantemente menospreciados y tratados como si fueran engranajes de una rueda, pierden la confianza, dejan de tomar la iniciativa y no comparten sus ideas para mejorar el negocio. Esto, a su vez, produce un cambio, uno de los más altos costos para una empresa”.

Al igual que con el orgullo, regularmente tratamos de ocultar o disfrazar de las formas de micro gestión proporcionándole un nombre más respetable: planificación estratégica.

Ed Catmull, presidente de Pixar, declina con fuerza en contra de esta práctica autoengañosa:

“Si buscas trazar todos tus movimientos antes de hacerlos, poniendo tu fe en la planificación lenta, deliberada con la esperanza de ahorrar el fracaso, estás engañándote”.

“Por un lado, es más sencillo planificar el trabajo deliberado, cosas que se copian o se repiten. De modo que si tu objetivo principal es tener todo resuelto, tener un plan establecido, solo estás subiendo tus posibilidades de ser poco original”.

“Además, no puedes planear tu escape de los problemas”.

Consejos para emprendedores

“A pesar que la planificación es muy importante y hacemos mucho de ello, sólo se pueden controlar algunas cosas en un entorno creativo”.

Cuanto más tiempo dediques a trazar un enfoque, más posibilidades tendrás de apegarte a él. La idea que no trabajaba se desgasta en su cerebro, al igual que un bache en el barro. Puede ser difícil liberarse de ella y girar en una dirección diferente. Lo cual, con frecuencia, es exactamente lo que se debe hacer. Por ejemplo, cuando a Richard Branson se le preguntó acerca de por qué todavía busca la "asesoría de otras personas”, su respuesta giró en torno a las personas dentro de la organización en ligar de los líderes fuera de ella:

A todos mis empleados los escucho, creo en ellos, los respeto y dejo en ellos una oportunidad. Nunca he creído ser mejor que ellos y he tenido la suerte durante estos años de tener un equipo de gestión fuerte en el que puedo confiar y seguir consejos.

El éxito no tiene que ser tu enemigo...

Muchos clientes de Shopify han hecho crecer rápidamente sus negocios de comercio electrónico en cuestión de años. Pero el éxito del pasado no garantiza el éxito del futuro, sino todo lo contrario.

En palabras de Ramit Sethi:

“El éxito es difícil. Pero no es complicado”.

"El éxito no se trata de ser lanzado a lo más alto durante la noche. Se trata de tomar una acción coherente, con diferentes opciones y ver los resultados. Y ¿cuándo encuentras el éxito? Hacerlo todo de nuevo”.

Consejos de éxito

Sabiendo esto exige ir en contra de los errores comunes que el éxito repentino trae consigo:

  1. Decir “sí” a todo.
  2. Tomar todo el crédito.
  3. Volverse un controlador.

La buena noticia es que la lucha contra estas trampas transforma el éxito de un enemigo en un aliado.

Decir "no" libera de los "sí" que son importantes. La tendencia a acaparar la atención nos obliga a compartirlo: conviértete en el tipo de líder humilde y agradecido con las personas que aman seguirte. Y dejar de lado la necesidad de controlar, pues solo lleva a retroceder hacia nuestro mayor enemigo (el miedo al fracaso), confunde a toda organización creativa y goza el éxito que es un combustible.


Aaron Orendofrr

Sobre el autor

Aaron Orendorff contribuye en sitios como The Huffington Post, Lifehacker, Entrepreneur, Business Insider, Fast Company y más. Síguelo en Twitter.

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