Aprender a delegar… ¡Tarea pendiente entre los emprendedores!

Aprender a delegar… ¡Tarea pendiente entre los emprendedores!

Delegar

En el artículo de hoy, aprenderás cuál es la importancia de delegar el trabajo en tus subordinados, los tengas actualmente o todavía estés solo en tu empresa. Y es que, aunque se habla muy a menudo de este tema, sigue siendo una tarea pendiente entre los emprendedores.

Es normal que exista una cierta tendencia y forma de ver el trabajo según la cual el emprendedor es el único capaz de hacer frente a los problemas a los que se enfrenta la empresa a lo largo del tiempo.

Es una forma de ver el mundo bastante habitual entre los emprendedores, pero está tremendamente equivocada, porque, si no delegas, es imposible crecer. Es por ello que, en el artículo de hoy, tendrás las claves necesarias para ver por qué debes delegar y cómo hacerlo.

No puedes hacerte cargo de todo

La primera razón es la más evidente, y es que no puedes hacerte cargo de todo. En los siguientes dos apartados podrás ver cuáles son las consecuencias de querer hacerte cargo de todo, pero, de momento, te basta con tener claro que es imposible.

Puede que, en un primer momento, sí puedas hacerte cargo de todo. Y, de hecho, al principio de tu emprendimiento, lo más probable es que te toque hacer todas las tareas, independientemente de que puedas o no. No te quedará otra.

Pero, a medida que tu negocio vaya creciendo, se hará cada vez más complicado, porque tendrás que estar pendiente cada vez de más factores, que se escaparán a tus posibilidades y, por lo tanto, tendrás que empezar a delegar.

Si no lo haces, tu negocio se estancará, además de que tú, personalmente, caerás en alguno de los problemas que mencionaré a continuación. Es por ello que es tan importante delegar, porque, de lo contrario, sufrirá tu empresa, pero también sufrirás tú.

Puedes caer en la enfermedad

Una de las causas de querer hacerte cargo de todo cuando tu negocio ya ha crecido más de lo que es humanamente controlable por una sola persona, es que puedes caer en la enfermedad.

Y puede parecer un poco exagerado, pero no lo es en absoluto. Las enfermedades por estrés son muy fuertes, y van desde las úlceras a los trastornos mentales, la irritación, la antipatía y muchos otros elementos.

Esto significa que perderás tu estado de salud y, además, probablemente, por el camino destruyas aquello que quieres, como tu familia o tus amistades. Precisamente, porque una de las consecuencias del desbalance entre tu vide y el trabajo es el resentimiento de las relaciones personales.

Y, nuevamente, debes entender que estos problemas de salud no se limitan únicamente a un estado anímico, sino que, en muchas ocasiones, los problemas de estrés se somatizan y acaban conduciendo a enfermedades físicas. Hay que tener cuidado.

Tu negocio se resentirá

Por otro lado, además de poner en riesgo tu salud y, como consecuencia, poner en riesgo tus relaciones familiares, de pareja y de amistad, también es evidente que tu negocio se resentirá.

Alguien podría pensar que, una vez se alcanza ese punto en el que habría que delegar, si no lo haces, todo lo que sucede es que el negocio dejará de crecer. Pero no es cierto. Puede que, incluso, retroceda y se haga más pequeño.

¿Por qué?

Porque, mientras estás en crecimiento, existe una tendencia que es relativamente fácil de mantener, gracias, por un lado, a la propia inercia del negocio, y, por otro lado, gracias a que tienes un “rush” de positividad que te lleva a continuar.

Sin embargo, la inercia que tiene la propia empresa poco a poco se va desacelerando, al mismo tiempo que ese rush de positividad se va convirtiendo en el estrés y los problemas antes mencionados.

Como consecuencia, puede que llegues a un pico en el que deberías delegar, y, si no lo haces, la empresa vaya poco a poco hacia abajo.

Y, cuando la empresa va hacia abajo, también es normal que se entre en un círculo vicioso en el que la inercia sea la opuesta a la antes mencionada, lo que te conducirá a que la empresa vaya cada vez a peor.

Contrata a un ayudante

contrata un asistente - ayudante

Aclarado por qué deberías aprender a delegar y hacerlo, el primer paso, probablemente el más importante, debería ser contratar a un ayudante. Fíjate que la idea de ayudante no implica conocimientos específicos sobre nada en particular.

Simplemente, un chico o una chica con ganas que tenga interés en ayudarte a lo que sea. Por decirlo de algún modo, debe ser una persona todoterreno, con ganas de aprender y amoldarse a tu estilo de trabajo.

En este tipo de situaciones, es preferible optar por una persona joven, porque es mucho más fácil de modelar, y deberás modelarlo para que trabaje conjuntamente contigo en los temas más dispares.

Además, tienes que tener en cuenta que deberás formarlo mucho, porque, probablemente, tenga que hacer muchos trabajos diferentes, y, en principio, no tendrá ni idea de ellos.

Sin embargo, al cabo de un par de meses, cuando ya se desenvuelva más o menos bien con los diferentes trabajos, y os entendáis bien, complementándolos en la forma de trabajar, formando un buen equipo, notarás cómo vas mucho más relajado.

Podrás derivarle cargas de trabajo de cualquier tipo que tú no puedes afrontar por estar dedicado a otra cosa, y eso hará que la empresa pueda seguir creciendo, sin que tengas grandes problemas.

A largo plazo, esta persona, en una situación ideal, acabará siendo un gerente idóneo para tu negocio, porque no solo habrá aprendiendo los elementos técnicos y procedimentales básicos, sino que habrá aprendido cómo te gusta dirigir tu empresa.

Por decirlo de algún modo, los trabajadores con más conocimientos técnicos, saben mucho de lo suyo, pero no de la filosofía que tú tienes. Con el primer ayudante que tengas, ocurrirá lo contrario.

Contrata talento específico

Talento

Una vez tengas a tu ayudante, seguramente puedas ir creciendo cómodamente durante un año más. Por supuesto, esto depende de cada empresa, quizá puedas crecer solo con dos personas durante dos años más, o solo seis meses. Depende.

La idea es que, llegado a un punto, la carga de trabajo que tendréis que afrontar será muy elevada, y, en ese caso, será el momento de ir contratando a nuevas personas. Y, en esta ocasión, sí es importante que contrates talento específico.

¿Por qué es importante contratar talento específico a partir de este momento?

Porque ya tienes un ayudante todoterreno que te ayudará con lo que vaya siendo necesario, pero, gracias al talento específico (por ejemplo, un especialista en marketing online), pueden ir quitándose de encima trabajo de forma automática.

No será necesario ir repartiendo el trabajo, como hacíais hasta el momento, sino que toda la carga del marketing online, de golpe, desaparece. Además, como es un especialista, lo hará mejor, y la empresa conseguirá mejores resultados.

No es recomendable contratar a diferentes talentos específicos de golpe (al menos, no siempre), porque puede conducir a que la construcción de equipos sea más complicada, dado que nadie se conocerá entre sí y habrá cuatro o cinco personas recién llegadas.

Es mejor ir uno por uno, contratando a nuevas personas según vaya siendo necesario quitar de encima cargas de trabajo. Con eso, se consigue un mejor ambiente, como verás a continuación.

Crea un equipo unido

equipo de trabajo

La idea de ir contratando al talento específico poco a poco es, por un lado, que tu empresa pueda ir haciendo frente a los costes que supone, mientras se van rentabilizando gracias a que desempeñan un trabajo más profesional que el que desempeñabais tu ayudante y tú.

Por otro lado, sirve para crear un equipo de trabajo mucho más compenetrado, que entiende la filosofía de la empresa, y que se siente cómodo en el trabajo.

Por ejemplo, imagina que contratas a cinco personas de golpe, cuando solo estabais tú y tu ayudante. Es muy difícil formar un buen equipo en ese momento, transmitirle la filosofía de la empresa, crear un buen ambiente, etc.

Y no es por ellos ni por vosotros, sino que, simplemente, esas personas verán que tienen más en común entre ellos que con vosotros dos, y se reproducirán valores y comportamientos propios de ellos, y no los de la empresa.

Sin embargo, si vas contratando uno a uno, cuando llegue el primero, se adaptará a vosotros dos, porque son las únicas referencias en las que fijarse. Además, podréis educarlo y formarlo mejor en los valores de la empresa.

Y, cuando llegue el segundo, esto será todavía más fácil, porque ya seréis tres personas trabajando bien en equipo, y se adaptará con mayor facilidad.

Así, uno a uno, cada persona nueva que llegue, verá un equipo mucho más integrado, que funciona como un organismo, y tendrá más fácil integrarse en él.

A partir de ahí, tienes que trabajar duramente por crear un ambiente de trabajo excelente.

Diseña sistemas

diseña sistemas

Por último, el objetivo final del dueño de cualquier empresa, es haber delegado tanto que la empresa pueda funcionar sin que él esté presente. Además, es la única forma de expandirla en el futuro (por ejemplo, cuando haya que abrir una sede en otro país).

Para ello, es imprescindible diseñar sistemas. Es decir, diseñar pautas de conducta según lo que a ti te gusta y cómo habrías actuado tú. De esa forma, si el equipo tiene ese sistema como base, no tienes que preocuparte por qué harán en tal o cual situación.

Generalmente, llegados a este punto, podrás colocar como gerente a ese primer ayudante que tenías, pagándole un buen sueldo, y, probablemente, el equipo se haya ampliado enormemente, habiendo subequipos para cada área relevante de la empresa.

De esta forma, desde lo más básico y elemental, habrás ido delegando hasta crear una gran empresa que puede funcionar sin tu presencia.

Por supuesto, este es el objetivo ideal, lo cual no significa que vayas a llegar a él. Sin embargo, es una buena hoja de ruta para saber por qué camino debes ir.

Como puedes ver, delegar es algo imprescindible, puesto que, si no lo haces, es imposible crecer a un buen ritmo. Es cierto que, al principio, el emprendedor debe hacerse cargo de prácticamente todo, pero, una vez se empieza a crecer, es imprescindible contar con más gente en el equipo.

¿Y tú? ¿Qué opinas? ¿Estás en una situación límite en la que ya tienes que empezar a delegar? ¿Ya has delegado? ¿Cómo lo hiciste? ¡Cuéntalo en los comentarios y se te responderá a la mayor brevedad posible!

Acerca del autor:
Antonio Godoy

 

Antonio Godoy navega en el marketing online y el emprendimiento digital para www.antoniogb.es, y es amante de los perros, la lectura y la discusión creativa.

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